Que se quede el infinito sin estrellas. Y que pierda el ancho mar su inmensidad. Pero el negro de tus ojos que no muera
Y el aroma de tu piel se quede igual.
Aunque pierda el arcoiris su belleza. Y las flores su perfume y su color. No sería tan inmensa mi tristeza. Como aquella de quedarme sin tu amor.







